Fresco del Toro - Arte cretense

domingo, agosto 22, 2010

ROSA LUXEMBURGO: La flor más roja del socialismo


La revolución es magnífica... Todo lo demás es un disparate .
Carta de Rosa Luxemburg a Emmanuel y Matilde Wurm (1906)

El socialismo no es, precisamente, un problema de cuchillo y tenedor, sino un movimiento de cultura, una grande y poderosa concepción del mundo .
Carta de Rosa Luxemburg a Franz Mehring (1916)

Rosa Luxemburg o Róża Luksemburg, fue una teórica marxista de origen judío. Nació en 1871, pocos días antes de que los obreros franceses proclamaran la Comuna de París. Murió poco más de un año después de la conquista del poder por los bolcheviques rusos en la Revolución de Octubre. Por lo tanto, su vida abarcó una gran época histórica, las cinco décadas que se abrieron con el primer ensayo general de revolución socialista y se cerraron con el nacimiento de una nueva era para la humanidad. Militó activamente en el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), hasta que en 1914se opuso radicalmente a la participación de los socialdemócratas en la I Guerra Mundial, por considerarla un "enfrentamiento entre imperialistas". Integró entonces el grupo internacional que en 1916 se convirtió en Liga Espartaquista, grupo marxista revolucionario que sería el origen del Partido Comunista de Alemania (KPD). Al terminar la guerra fundó el periódico La Bandera Roja, junto con el también aleman Karl Liebknecht. Sus libros más conocidos, publicados en castellano, son Reforma o Revolución (1900), Huelga de masas, partido y sindicato (1906), La Acumulación del Capital (1913) y La revolución rusa (1918), en el cual critica constructivamente a la misma y sostiene que la forma soviética de hacer la revolución no puede ser universalizada para todas las latitudes. Tomó parte en la frustrada revolución de 1919 en Berlín, aun cuando este levantamiento tuvo lugar en contra de sus consejos. La revuelta fue sofocada con la intervención del ejército y la actuación de los Cuerpos Libres (o Freikorps, grupos de mercenarios nacionalistas de derecha), y a su término cientos de personas, entre ellas Rosa Luxemburgo, fueron encarceladas, torturadas y asesinadas. Tanto Rosa Luxemburgo como Karl Liebknecht poseen una gran carga simbólica en el marxismo. Actualmente, un domingo a mediados de enero se celebra cada año en Berlín el día de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, en recuerdo del asesinato de los dos dirigentes comunistas el 15 de enero de 1919.
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La reaparición del interés por Rosa Luxemburg en todos aquellos y aquellas que se sienten parte del abanico de la izquierda, anticapitalista y antiimperialista. Cuando ya nadie se acuerda de la socialdemocracia, de los jerarcas cínicos del stalinismo, ni de los grandes retóricos del nacional-populismo, el pensamiento de Rosa Luxemburg continúa generando polémicas teóricas y enamorando a las nuevas generaciones de militantes. Su espíritu insumiso y rebelde asoma la cabeza —cubierta por un elegante sombrero, por supuesto— en cada manifestación juvenil contra la mundialización de los mercados, las guerras imperialistas y la dominación capitalista de las grandes firmas multinacionales sobre todo el planeta. Nadie que tenga sangre en las venas y un mínimo de independencia de criterio frente a los discursos del poder puede quedar indiferente frente a ella. Amada y admirada por las y los jóvenes más radicales y combativos de todas partes del mundo, Rosa sigue siendo en el siglo XXI sinónimo de rebelión y revolución. Esos dos fantasmas traviesos que “el nuevo orden mundial” no ha podido domesticar. Ni con tanques e invasiones militares ni con la dictadura de la TV. Actualmente, su memoria descoloca y desafía la triste mansedumbre que propagandizan los mediocres con poder. El simple recuerdo de su figura provoca una incomodidad insoportable en aquellos que intentan emparchar y remendar los “excesos” del capitalismo... para que funcione mejor. Sus demoledoras críticas al reformismo —que ella estigmatizó sin piedad en Reforma o revolución y en La crisis de la socialdemocracia— no dejan títere con cabeza. Constituyen, seguramente, uno de los elementos más perdurables de sus reflexiones teóricas. Volver a respirar el aire fresco de sus escritos permite admirar la inmensa estatura ética con que ella entendió, pregonó, militó y vivió la causa mundial del socialismo. Una ética incorruptible, que no se deja comprar ni poner precio alguno. Además de refutar y combatir apasionadamente al reformismo en todas sus vertientes, Rosa también fue una dura impugnadora del socialismo autoritario. http://www.rebelion.org/docs/17281.pdf

"Rosa Luxemburg, figura internacional y figura intelectual y dinámica, tenía también una posición eminente en el socialismo alemán. Se veía, y se respetaba en ella, su doble capacidad para la acción y para el pensamiento, para la realización y para la teoría. Al mismo tiempo era Rosa Luxemburg un cerebro y un brazo del proletariado alemán."
José Carlos Mariátegui “La Revolución alemana” (20 de julio de 1923)

viernes, agosto 06, 2010

HIPATIA de Alejandría

"La bella filósofa platónica resultó víctima de su prestigio profesional. Fue una clara mártir del paganismo, inmolada por unos fanáticos cristianos, hirsutos y feroces, a los que el poder eclesiástico ofreció una escandalosa impunidad. Todo un ejemplo de ferocidad e intolerancia triunfantes en una época histórica de raros reflejos, y de curiosos ecos en otros tiempos ."
Foto: Hipatia, fresco Rafael sanzio 1509

No sólo los detalles truculentos del crimen, sino también la manifiesta impunidad con que actuaron los asesinos, han hecho de la muerte de Hipatia un escándalo histórico perdurable. El siniestro suceso acaeció en la ilustra ciudad de Alejandría en el año 415. Una turba de monjes venidos de los yermos cercanos, bien adoctrinados por el obispo Cirilo –el intrigante, taimado y celoso patriarca de la ciudad que luego sería santificado por sus méritos piadosos–, asaltaron en pleno día a la prestigiosa filósofa, la golpearon brutalmente, la arrastraron hasta el interior de una iglesia, la desnudaron y, ya muerta, la descuartizaron desgarrando sus carnes con piedras cortantes, y luego quemaron sus restos en una hoguera para borrar su recuerdo. Como si ofrendaran en holocausto una víctima a un dios bárbaro en un sacrificio humano de ritual ferocidad. Los testimonios que hemos conservado sobre Hipatia nos vienen de algunos historiadores eclesiásticos, como Filostorgio y Sócrates el Escolástico, que unos veinte años después del crimen no ocultan lo desagradable del suceso, y del neoplatónico Damascio, que escribió medio siglo más tarde y mucho más de oídas. También tenemos algunas alusiones afectuosas a Hipatia en las cartas de Silesio de Cirene, que había sido discípulo y admirador de la filósofa de Alejandría, antes de alcanzar el obispado en su ciudad natal.
Todos ellos coinciden en resaltar que Hipatia, hija de un ilustre matemático alejandrino, Teón, destacó por sus conocimientos de matemáticas y astronomía, y que gozó de gran prestigio por sus lecciones públicas sobre textos de Platón y Aristóteles. Era, pues, digna heredera de la tradición científica del Museo, y, a la par, famosa profesora, que comentaba –no sabemos con qué grado de originalidad– los textos y doctrina de Platón. Formaba parte de esa élite pagana que persistía fiel a las antiguas creencias y velaba por el legado clásico en una ciudad y en un imperio conquistados por el cristianismo.
La reacción cristiana iba asfixiando los reductos de la inteligencia pagana, y había mostrado ya su intolerancia repetidamente. El famoso templo de Serapis, el Serapeo
, que fuera gloria y emblema de la ciudad de Alejandro, fue saqueado e incendiado en el año 391 .
La suerte estaba echada. Aunque algunos paganos se ilusionaran aún recordando los años del emperador Juliano, de triste final, y algunos se distrajeran observando las disensiones de la iglesia católica con su revoltijo de herejías tumultuosas, en este escenario histórico la muerte de Hipatia resuena como una campanada de son fúnebre.
Era pagana y filósofa, pero no abiertamente combativa contra el cristianismo (como otros neoplatónicos militantes). Era una mujer de enorme prestigio por su ciencia, pero también por su moralidad y su carácter. Que fuera bella y virgen, casta y tolerante, aumentaba su prestigio. Mantenía buenas relaciones con el prefecto de la ciudad, Orestes (quien también había sido objeto del ataque de los fanáticos monjes, usados por Cirilo como fuerza de choque), y eso la hacía influyente y admirada y solicitada, hasta desatar los celos y la envidia del clero. Por eso se decidió su eliminación y se llevó a cabo esa ejecución tan horriblemente ejemplar.
Aunque había buenos estudios sobre la figura de esta docta mártir del paganismo, constituye una importante novedad la aparición de un libro como el de Gemma Beretta, Ipazia d’Alessandria, que analiza todos los testimonios históricos, matiza críticamente las consideraciones de otros estudiosos acerca de la significación intelectual de Hipatia y sus aportaciones en astronomía y matemáticas, revalorizando muy positivamente su papel como último eslabón de la tradición científica del Museo, y propone una nueva interpretación de su figura, en clave feminista. .
Los mismos detalles del asesinato, en el que Hipatia es tratada como una víctima propiciatoria –como el rey Penteo en las Bacantes, de
Eurípides– inmolada sobre o junto a un altar, descuartizada por las garras de los monjes, sin utensilios de metal ni cuchillos, sino con conchas y ladrillos aguzados, y luego arrojada al fuego a trozos, en un holocausto ritual, todo eso evoca una ferocidad religiosa y no política. El simbolismo de la figura de la filósofa virgen y mártir, subrayando la feminidad de figuras míticas como Díke, la Justicia, y de la propia María Virgen en el cristianismo, da a entender que Hipatia murió sacrificada en el conflicto de poderes de su tiempo por su esencial condición femenina. El acento queda así desplazado, de su condición de filósofa pagana, a la de mujer prestigiosa con autoridad política. En Hipatia se daban lo uno y lo otro, pero qué fue lo más decisivo en atraer la muerte es muy discutible.

Hipatia (Alejandría, 355 - 415 ) fue una filósofa y maestra neoplatónica griega, natural de Egipto, que destacó en los campos de las matemáticas y la astronomía, miembro y líder de la Escuela neoplatónica de Alejandría a comienzos del siglo V. Seguidora de Plotino, cultivó los estudios lógicos y las ciencias exactas, llevando una vida ascética. Educó a una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos que ocuparon altos cargos, entre los que destacan el obispo Sinesio de Cirene , Hesiquio de Alejandría y Orestes, prefecto de Egipto en el momento de su muerte.Hija y discípula del astrónomo Teón, Hipatia es la primera mujer matemática de la que tenemos un conocimiento razonablemente seguro y detallado. Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía, mejoró el diseño de los primitivos astrolabios —instrumentos para determinar las posiciones de las estrellas sobre la bóveda celeste— e inventó un hidrómetro.

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“Agora”, de Alejandro Amenábar


Ágora , película española dirigida por Alejandro Amenábar estrenada en España el 9 de octubre de 2009 constituye una superproducción en lo estético, pero una superproducción mayor en lo ético. Basado en Carl Sagan y su libro “Cosmos” . Sagan habla de Hipatia como la heroína del positivismo frente al fundamentalismo religioso. El Observatorio Antidifamación Religiosa protestó contra la película por "promover el odio a los cristianos y el refuerzo de falsos tópicos sobre la Iglesia Católica". La película en un principio tuvo problemas para encontrar distribuidores en Estados Unidos y en Italia, posiblemente por el carácter anticristiano que se le atribuye, aunque finalmente encontró distribuidores en ambos países. Fue censurada en Egipto por "insultar a la religión".

jueves, agosto 05, 2010

MATA HARI.. La espía inocente

En octubre de 1917, una mujer fue fusilada por traición en el bosque de Vincennes, al este de París. Era una bailarina, no un soldado. Había nacido en un país que no estaba involucrado en la guerra. Y al revés de los cientos de miles que desaparecieron en las trincheras, tanto su vida como su muerte se convirtieron en materia de leyenda. Se trataba de Margaretha Geertruida Zelle-McLeod, una aventurera holandesa, danzante exótica y cortesana, mejor conocida por su nombre de tablas, Mata Hari (Ojo del Día, en malayo), el mismo con el cual inventó el strip-tease en 1905. Fue ejecutada, a los 41 años, tras ser juzgada a puertas cerradas por una corte marcial que la culpó de haber pasado secretos militares a los alemanes. La transcripción de las deliberaciones de ese juicio, que originalmente se había vedado al público hasta el año 2017, acaba de ser publicada en un libro, Mata Hari - autopsia de una maquinación (Editions Italiques). Su autor, un héroe de la Resistencia, León Schirmann, de 82 años, agregó otros documentos durante diez años de metódica investigación en los archivos nacionales de Alemania, Francia y Gran Bretaña. "Cada pieza de evidencia no hace más que confirmar que Mata Hari fue víctima de una mentira patriótica delestablishment francés interesado en endilgarle a alguien los desastres militares y las privaciones de la población civil en 1917, un año--destaca Schirmann- en el cual el ejército francés se amotinó y los aliados llegaron a contemplar la posibilidad de una derrota." Sus hallazgos fueron lo suficientemente elocuentes como para convencer a las autoridades de la ciudad de Leeuwarden (capital de la región de Frisia, al norte de Holanda) de la inocencia de quien hasta entonces había sido la "oveja negra" entre sus nativos. Así, hace diez días pidieron formalmente a la ministra de Justicia francesa, Marylise Lebranchu, la reapertura del caso con vistas a exonerarla en forma póstuma. Lebranchu aceptó abrir el dossier, pero ordenó que el tema fuera revisado por un tribunal de primera instancia, el cual se expedirá en los próximos días. "Francia debe, por su propio prestigio, limpiar la reputación que ha ensuciado. El único delito de Mata Hari fue el haber sido la víctima perfecta: extranjera, manifiestamente inmoral y una mujer que disfrutaba ostentosamente de la vida mientras los soldados franceses perecían embarrados en campos de batalla como el de Chemin de Dames", sostiene Thibault de Montbrial, el abogado representante de la comuna holandesa. Muchas de las historias que se cuentan sobre su despilfarro -como su supuesto aseo en bañeras de leche- son exageraciones. Pero nadie puede negar que a la dama le gustaba vivir a lo grande. Cuando el servicio de inteligencia británico MI5, por ejemplo, la detuvo por unas horas en Dover, en 1916, encontraron que viajaba con 10 baúles que contenían, entre otras cosas, 11 pares de zapatos y 33 pares de medias. Ese era, sin embargo, el menor de sus pecados. Porque si hay algo que puede decirse sin riesgo a equivocarse es que ella fue la "madre de todos los inventos". Basta con conocer su verdadera historia para probarlo.

Margaretha nació el 7 de agosto de 1876 en el hogar de un vendedor de sombreros, uniformes y artículos de fantasía. Un ambiente que no tardó en estimular su imaginación por más que, como el resto de la burguesía holandesa, pasó su infancia tomando clases de inglés, francés, alemán, aprendiendo a tocar el piano y las buenas maneras. A los 13 años, ese mundo de victorianas convicciones se desplomó. Su padre cayó en la bancarrota y antes de terminar en la calle fue enviada a vivir con un tío en La Haya. Pero allí la joven se aburría soberanamente, y así emprendió su primera "re-invención" al contestar un aviso en busca de novia colocado en un periódico por un oficial holandés de origen escocés, Rudolph McLeod. A tres meses de su primer encuentro ya estaban casados. El tenía 39 años, ella 18. Concluida la boda, emigraron a la Indias Orientales Holandesas (hoy Indonesia) donde el apuesto capitán no tardó en revelar su cruel naturaleza como un marido golpeador, amante de la botella y de otras polleras. Las cosas llegaron a un dramático epílogo cuando el primer hijo de la pareja, Norman, murió envenenado por un sirviente que quiso así vengar la violación de una de sus hijas por parte del patrón. Para escaparle al escándalo, los McLeod regresaron a Holanda. Allí se separaron. No por las buenas porque, aduciendo un falso adulterio, el capitán se ahorró de mantenerla y ganó la custodia de su hija Non. Sin un centavo y totalmente abandonada, Margaretha llegó a París en busca de fortuna en 1903. Se instala en una pensión que paga posando como modelo. Pero esa carrera no la entusiasma y pone proa a Holanda. En 1904 regresa a la Ciudad Luz. Y es aquí donde acomete la más espectacular de sus metamorfosis. Se aloja en un hotel suntuoso, llena su guardarropa con lo mejor de las casas de moda de la época y hace anunciar a la prensa la llegada de Mata Hari, la princesa india iniciada en las danzas sagradas por monjes budistas de Malasia. París sucumbió de inmediato al engaño. "No bailaba para nada pero sabía cómo desvestirse progresivamente y mover su cuerpo, delgado, esbelto y orgulloso - escribió una vez Colette, en Le Figaro-. Llegaba prácticamente desnuda a los recitales, danzaba vagamente con sus ojos bajos y desaparecía envuelta en velos." La charada la llevó del teatro Olympia de París a la Scala de Milán y de allí a las mejores salas de Madrid, Berlín y Londres. Comenzaron a fabricarse cigarrillos con su nombre, su figura adornó botellas de licores... Todo le hacía ganar millones que no dudaba en permutar en pieles, joyas y banquetes. Tal era su frenesí consumidor que a veces tenía que apelar a sus amoríos, saltando de un coronel a un banquero, en busca de quien satisficiera sus caprichos. La guerra la sorprendió en plena apoteosis, pero en Berlín. Su contrato de un año en el Metropol-Theater fue cancelado y los acreedores, inmunes a sus encantos, le incautaron todas sus pieles. El barril de la abundancia probó tener fondo cuando su banco se negó a permitirle retirar dinero de su propia cuenta. Mata Hari regresó a Holanda, otra vez, sin un centavo. En 1915, el consul alemán en Amsterdam le propone convertirse en espía por unos 2000 dólares. Mucho dinero para la época, poco para Mata Hari. "Acepté para vengarme del negocio que los alemanes se hicieron con mis pieles. Se me ocurrió que era la mejor forma de sacarles algo de dinero. ¡Meretriz,sí; traidora, jamás!", fue la desgarrada explicación del episodio que dio la dama durante su trágica interpelación. Un año más tarde, en París, la diva conoció a dos hombres que le costarían la vida. Un joven oficial ruso, Vladimir Maslov, de quien se enamoró con locura. El jefe del contraespionaje francés Georges Ladoux, que tras mucho insistir la reclutó como espía por 200.000 dólares. La ya no tan joven bailarina planeaba usar ese dinero para echar nido con Maslov y desembarazarse del resto de sus amantes. Su misión consistía en viajar a Bélgica y seducir a los oficiales germanos capaces de revelar planes bélicos. Para despistar a los alemanes, Mata Hari viajó primero a España y de allí tomó un barco con dirección a Ostende. Pero al hacer una escala en Dover, la inteligencia británica la encontró sospechosa y la despachó de vuelta a Madrid. Dispuesta a cumplir con los franceses, Mata Hari sedujo allí al correo alemán Arnold Kalle. O al menos eso es lo que creyó. Para abrirle la boca, Mata Hari le dio como información top-secret rumores que había leído en los diarios franceses. Kalle se dio cuenta y, para escarmentarla, envió un telegrama a Berlín utilizando un código que sabía había sido descifrado por los franceses donde la describía como la "agente H21". Los franceses sabían que los alemanes estaban al tanto de la neutralización del código y que la bailarina no era otra cosa que una embustera. Pero, en febrero de 1917, Mata Hari fue arrestada en París, juzgada a puertas cerradas y condenada a la pena capital. Los diarios dijeron que había confesado en prisión. Las películas, como la protagonizada por Greta Garbo, la mostraron tirando besos al escuadrón de fusilamiento o mostrando un pecho en señal de desafío. La verdad pinta otro panorama. Schirmann rescató del baúl de la censura una serie de artículos de periodistas testigos de la escena. Mata Hari murió protestando su inocencia, ataviada con un discreto vestido negro. "Demostró un coraje sin precedentes, partió con una sonrisa en sus labios como en la época de sus grandes triunfos en la escena", sostuvo uno de los cronistas. El misterio, sin embargo, continúa. Tras ser ajusticiada, las autoridades ordenaron que su cabeza fuera exhibida, junto a las de otros 5000 criminales, en el Museo de Anatomía de París. Un acto macabro disfrazado de "interés científico". Hace un año, al hacer un inventario, el curador del museo parisense descubrió con horror que el cráneo embalsamado de Mata Hari había desaparecido. Nada se sabe todavía de su paradero.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=210536

¿Quién mejor para interpretar a la famosa espía de la Iª Guerra Mundial que Greta Garbo, la enigmática, el exquisito icono cinematográfico que fue llamada la Esfinge Sueca?
Garbo hipnotiza como la bailarina convertida en agente secreto para el bando alemán en un París en guerra que rebosa furia, secretos y traiciones.


domingo, agosto 01, 2010

LA FIESTA DE LAS ESTRELLAS ENAMORADAS


Desde una almohada bordada de celeste y seda
En el firmamento: dos estrellas… Altair y Vega
Fueron separadas por un rudo torrente de agua
Y desde el amargo cielo fue cayendo la gota
En lágrimas de alegría y el llanto de la tristeza.

En los murmullos de los seres del cosmos
Diez soles en lo alto del cielo abrasaron
Al amor, al dolor, a los árboles de la tierra
Queriendo secar, los mares, ríos y plantas
Muriendo la gente hambrienta y sin sustento

El amor lanzó un dardo y apagó los soles.
De sus cuencas le brotaron las lágrimas
Que apagaron los ardores de los muertos.
Como una estrella viva cantando desde allí
Explotaron las aguas rociando el buen vivir.

Las lágrimas fueron cura; el elixir de la vida
Viajando con agua, con la sal y con sangre
Fueron el camino fluido del cielo a la tierra,
Salvando a cuanta alma les fuese posible.

La gente ama, sufre y se muere de hambre
En una vida dolorosa, dura, cruel e incierta
Y el cielo aprieta dialéctico con mano dura,
Para que el agua fresca caiga y los alimente.

Las lágrimas son el fruto del amor eterno
Que saltan de las verdes lámparas del cielo
Y se reflejan en la alegría y el dolor humano
Y mientras brotan se aman los seres como hermanos.

JEM WONG

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Una de las fiestas más importantes del calendario japonés es Tanabata, o lo que es lo mismo, la celebración del encuentro de las estrellas Vega y Altair, separadas por la Vía Láctea durante el resto del año. Como tantas otras cosas en este país, es una tradición de origen chino que proviene de la leyenda amorosa de la princesa hilandera Vega (Orihime, en japonés), hija del rey del cielo, y el pastor Altair (Hikoboshi), condenados a guardar su amor para los escasos momentos de la noche del séptimo día del séptimo mes del calendario lunar, cuando se les permite cruzar la vía láctea (Amanogawa, o río del cielo) para reunirse.
Desde la perspectiva terrestre ambas estrellas parecenestar separadas por una enorme banda de luz poco brillante, que corresponden a millones de estrellas de nuestra galaxia, la vía láctea; es decir, representa el río que separa a los muchachos estrellas.
El cuento, un mito japonés, conocido bajo el nombre de Tanabata: Orihime era una princesa que se dedicaba a la confección de preciosos vestidos, ella vivía a la orilla de un río junto a su padre Tenkou, también conocido como el rey del cielo. Un día Orihime conoció a un pastor de vacas al otro lado de la ribera, se llamaba Hikoboshi, fue amor a primera vista que resultó en un rápido matrimonio. Lamentablemente la unión trajo problemas, el amor hizo que la pareja olvidara sus responsabilidades. Orihime dejó de confeccionar los preciosos ropajes por la cual era conocida y Hikoboshi perdió todo su ganado. Cuando el rey Tenkou se dio cuenta del problema de los muchachos, los separó, enviando a Hikoboshi al otro lado del río, sin posibilidades de regresar. El dolor de la separación hizo que Orihime llorara por largo tiempo, finalmente los ruegos de la muchacha terminaron ablandando el corazón del su padre, quien accedió a que los esposos se encontraran una noche, pero sólo una vez al año. Al tratar de reunirse se dieron cuenta que no había forma de pasar de una orilla a la otra, ante el dolor de los esposos, un grupo de urracas se entristecieron y trataron de ayudarles, colocaron ala contra ala haciendo un puente de pájaros. Cuando ambos jóvenes pasaron el puente y se encontraron, las urracas les aseguraron que el otro año vendrían para auxiliarles nuevamente. Solo había una condición, si llovía no vendrían y Orihime y Hikoboshi tendrían que esperar hasta el próximo año para verse.
La narrativa de Tanabata tiene un eje que condiciona la unión de los muchachos estrellas, este eje es la lluvia, el cuento indica que de llover, las urracas no vendrán y no se concretará la unión, del mismo modo en la vida real, si la lluvia llega, las estrellas no se observarán y la cantidad de papel utilizado en los ornamentos se dañará, los observadores de la fiesta estarán muy pendientes del arribo de la lluvia. Un buen ejemplo de cómo el mito y el rito se engranan y condicionan junto al medio ambiente. Evidentemente también Tanabata tiene una enseñanza implícita, que indica que a pesar de los contratos matrimoniales y las uniones de pareja, es necesario seguir manteniendo las responsabilidades sociales que hemos contraído con la comunidad. Sin embargo, en el mundo natural los esposos-estrella nunca se podrán reunir, las estrellas Vega y Altair se encuentran alejadas una de otra por 14.8 Años luz, es imposible que año con año estas estrellas se junten en un punto del espacio. La cita de Orihime-Vega y Hikoboshi-Altair pertenece únicamente al maravilloso mundo cultural, en la fría y desolada realidad física ambos soles seguirán brillando independientes uno del otro.

sábado, julio 31, 2010

MARGARITA GAUTIER

El mito de Margarita Gautier, la prostituta de alto vuelo aquejada de amores imposibles y de una tuberculosis que la lleva a la tumba, tuvo larga vida. Lo fabricaron dos hombres, uno genial y el otro más bien no: Giuseppe Verdi y Alejandro Dumas hijo. La protagonista de la ópera del italiano La traviata y de la novela del francés La dama de las camelias habitó la realidad. Entonces se llamó Marie Duplessis, fue cortesana célebre y cara, amante, entre otros, de Franz Liszt --quien sintió por ella, dijo, "una atracción sombría y elegíaca"-- y murió tísica a los 23 de edad. Fue también amante de Dumas hijo cuando ambos tenían 20 años y nunca debe haber imaginado que se convertiría en paradigma del pecado redimido por amor.
Con Marie apenas muerta, Alejandro chico escribe en un mes la novela corta que se publica en 1848. En una semana la traslada a obra teatral en cinco actos, pero debe esperar para estrenarla. Los censores del Segundo Imperio retrocedían con trabajo ante el empuje de la renovada burguesía francesa, ávida de expresiones artísticas signadas por un erotismo más abierto. Sólo en 1852 Dumas hijo pudo llevar La dama... al escenario y padeció no pocas críticas. ¿Cómo podía ingresar en la literatura dramática de la época una prostituta, por lujosa y abnegada que fuera? Los críticos se mostraron ofendidos, aunque Margarita, a instancias del padre de su amado Armando, renuncia a él para no malograr su matrimonio con una hija de buena familia. En una sociedad dominada por la peor de las hipocresías --la machista-- para la que toda mujer sola era virgen o puta, Margarita tenía por supuesto que morir en la obra, recompensada por la dudosa salvación del autosacrificio.

Verdi también fue castigado cuando se estrenó La traviata en 1853. El compositor había visto La dama de las camelias en París y tanto lo entusiasmó que, aun antes de leer la novela y el texto de la obra teatral, había terminado casi el borrador de su ópera. El público de Venecia la silbó y no hubo segunda representación. Aunque los cantantes vestían como personajes del siglo XVII, el tema de la mujer "caída" se alejaba demasiado de las convenciones operísticas de mediados del XIX. Ayudó bastante a ese fracaso que encarnara a la protagonista presuntamente tuberculosa una soprano robustísima que regalaba salud. En la ópera, Margarita se llama Violeta y Armando, Alfredo. Ella abandona sus lucrativos ejercicios y se retira al campo para vivir con su amante, al que mantiene, hasta que en una escena magnífica del segundo acto accede a cortar la relación ante la requisitoria paterna. Retorna brevemente a su vida de meretriz fastuosa y se reconcilia con Alfredo y su progenitor poco antes de expirar. Esa prostituta compadecida y perdonada lastimó la sensibilidad del sector social cliente de la ópera. El Times de Londres le encontró "horrores repelentes y asquerosos" cuando fue estrenada en Inglaterra en 1856. La soprano yanqui Emma Abbot se negó a personificar a Violeta por razones morales. Hoy todas las sopranos del mundo apetecen el papel.
La traviata transita por un tono de intimidad lírica que contrasta con el estilo torrencial y apasionado de Il trovatore, la ópera de Verdi inmediatamente anterior. El aria "Amame, Alfredo" que Violeta canta para darle el adiós definitivo roza lo sublime. A pesar de lo cual no faltan las feministas de cierto tipo quejosas porque en La traviata --afirman-- los hombres tienen las partes mejores y Violeta "nunca expresa alegría, ni felicidad, sólo sacrificio y tragedia". Así lo exige todo amor que la muerte cancela.
Por motivos parecidos Verdi conocía esa clase de condena social en casa propia: desde 1851 la compartía sin casarse con Giuseppina Strepponi, una diva que abandonó el canto para vivir con el compositor en Sant'Agata, cerca de Busseto, el pueblo natal de Verdi. La pareja fue repudiada por buena parte de los habitantes del lugar, escandalizados ante concubinato tan manifiesto. Verdi respondió negándose a participar en las actividades musicales del pueblo y devolvió escrupulosamente el dinero que la comuna le había dado en los comienzos de su carrera artística. Más los intereses. En 1859 casó con Giuseppina. En secreto, naturalmente.

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El mito llegó al tango en 1935: con música de Joaquín Mauricio Mora y letra de Julio Jorge Nelson, tomó cuerpo en el titulado Margarita Gautier:

Hoy te evoco emocionado, mi divina Margarita.
Hoy te añoro en mis recuerdos, ¡oh, mi dulce inspiración!
Soy tu Armando, el que te clama, mi sedosa muñequita,
El que te llora... el que reza, embargado de emoción.
El idilio que se ha roto me ha robado paz y calma.
Y la muerte ha profanado la virtud de nuestro amor.
¡Para qué quiero la vida!... si mi alma destrozada
Sufre una angustia suprema... vive este cruento dolor.

Hoy de hinojos en la tumba donde descansa tu cuerpo
He brindado el homenaje que tu alma suspiró;
He llevado el ramillete de camelias ya marchitas,
Que aquel día me ofreciste como emblema de tu amor.
Al ponerlas junto al lecho donde dormías tranquila,
Una lágrima muy tierna de mis ojos descendió
Y rezando por tu alma, mi divina Margarita,
Un sollozo entrecortado en mi pecho se anidó.

Nunca olvido aquella noche que besándome en la boca
Una camelia muy frágil de tu pecho se cayó;
La tomaste tristemente, la besaste como loca
Y entre aquellos pobres pétalos, una mancha apareció.
¡Era sangre que vertías! ¡Oh, mi pobre Margarita!
Eran signos de agonía... eran huellas de tu mal
Y te fuiste lentamente, vida mía, muñequita,
Pues la Parca te llamaba con su sorna tan fatal.

Poco y nada se lo interpreta hoy, pero son todavía inolvidables las versiones de Roberto Goyeneche con la orquesta de Horacio Salgán y la muy anterior de Fiorentino con Aníbal Troilo. El letrista le habla a la muerta desde el lugar de Armando y deposita en su tumba "el ramillete de camelias ya marchitas / que aquel día me ofreciste como emblema de tu amor".
Julio Jorge Nelson fue un extraordinario difusor del tango por radio, TV y prensa escrita. Un lejano día de los años 60 el azar dictó que me encontrara con él frente a frente en el tren que nos llevaba de Mar del Plata a Buenos Aires. Charlamos de casi todo, de tango desde luego. Ibamos llegando a destino cuando me pidió que le bajara el maletín del portaequipaje. Era una suerte de cubo lleno de etiquetas de hoteles de media Europa pegadas al cuero negro. "Me lo regaló Carlitos", dijo sentimental. No sé qué cara puse -–aunque me la imagino-- porque Julio Jorge Nelson corrigió rápidamente: "La uso porque es práctica". Entendí mejor por qué le habían propinado el mote de "viuda de Gardel", el Troesma, el "señor de los tristes" como lo nombró Francisco Urondo.

Fuente: FÁBRICAS por Juan Gelman

viernes, julio 30, 2010

"LA MUJER" ... Irene Adler

Sir Arthur Conan Doyle:
Un Escándalo en Bohemia

"Y así fue como se evitó un gran escándalo que pudo haber afectado al reino de Bohemia, y cómo los planes más perfectos de Sherlock Holmes se vieron derrotados por el ingenio de una mujer. Él solía hacer bromas acerca de la inteligencia de las mujeres, pero últimamente no lo he oído hacerlo. Y cuando habla de Irene Adler o menciona su fotografía, es siempre con el honroso título de la mujer."
"(...) Ella es siempre, para Sherlock Holmes, La Mujer. Rara vez le he oído hablar de ella aplicándole otro nombre. A los ojos de Sherlock Holmes, eclipsa y sobrepasa a todo su sexo. No es que haya sentido por Irene Adler nada que se parezca al amor."


"(...) Su inteligencia fría, llena de precisión, pero admirablemente equilibrada, era en extremo opuesta a cualquier clase de emociones. Yo la considero como la máquina de razonar y de observar más perfecta que ha conocido el mundo; pero como enamorado, no habría sabido estar en su papel. Si alguna vez hablaba de los sentimientos más tiernos, lo hacía con mofa y sarcasmo. Admirables como tema para el observador, excelentes para descorrer el velo de los móviles y de los actos de las personas. Pero el hombre entrenado en el razonar que admitiese intrusiones semejantes en su temperamento delicado y finamente ajustado, daría con ello entrada a un factor perturbador, capaz de arrojar la duda sobre todos los resultados de su actividad mental. Ni el echar arenilla en un instrumento de gran sensibilidad, ni una hendidura en uno de sus cristales de gran aumento, serían más perturbadores que una emoción fuerte en un temperamento como el suyo. Pero con todo eso, no existía para él más que una sola mujer, y ésta era la que se llamó Irene Adler, de memoria sospechosa y discutible."
Comentario del editor: Irene Adler, tiene una fotografía que compromete a El Duque de Bohemia ...

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LA TRAMA:

El rey de Bohemia desea salvar su futuro matrimonio pero para eso necesita recuperar una antigua foto en la que aparece junto a una señorita.

Un noble enmascarado les pide a Holmes y a Watson que salven una de las casas reales de Europa de la ruina. Ésta es la historia de cómo un gran escándalo amenazó con afectar al reino de Bohemia, y cómo los mejores planes de Sherlock Holmes fueron desbaratados por el ingenio de una mujer, Miss Irene Alder. El Rey está comprometido con Clotilde Lothman von Saxe-Meningen, una joven princesa escandinava , pero los padres de la princesa tienen una muy mala opinión de él, por su posible relación anterior con la cantante de ópera, Irene Adler. La bella dama consigue escapar con el diario que Sherlock Holmes quiere conseguir a instancias del rey de Bohemia; ella intuye todas las estrategias de Sherlock Holmes impidiendo la recuperación del diario íntimo en el que están los detalles de su pasado amoroso con el rey de Bohemia, que debe recuperar antes de su próxima boda con la princesa escandinava... Irene, a pesar de todo, y revelando un toque más de su inteligencia, tira el diario al mar para que desaparezca, dejando así preocupado al rey de Bohemia.

Sherlock Holmes pierde la cabeza por la bella Irene Adler, aunque no lo reconoce, y sólo valora su astucia y su inteligencia. Aun así, guarda su fotografía...